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Cruz y FierroMates de autor

Cómo curar tu mate

Curar un mate es prepararlo para que no te arruine la yerba. Se hace una sola vez en la vida del mate y lleva un par de días. Vale la pena hacerlo bien.

Si tu mate es de madera (algarrobo)

La madera es noble y pide poco.

  1. Enjuagalo con agua tibia. Nada de detergente, nunca.
  2. Llenalo con yerba usada y agregá agua tibia — no hirviendo.
  3. Dejalo reposar 24 horas.
  4. Vaciá la yerba, enjuagá y dejalo secar boca abajo, al aire, lejos del sol directo.

Listo. Ya lo podés usar.

Si tu mate es de calabaza

La calabaza necesita más trabajo, porque tiene una capa interna que hay que sacar.

  1. Llenalo con yerba usada y agua tibia hasta el borde.
  2. Dejalo 24 horas.
  3. Vaciá y raspá el interior con una cuchara, con firmeza, hasta sacar la capa blanda de las paredes.
  4. Repetí el proceso dos veces más.
  5. Secalo boca abajo, al aire, hasta que esté completamente seco por dentro.

Tomate los tres días. Un mate mal curado da gusto a humedad para siempre.

Cuidado de todos los días

  • Nunca agua hirviendo. Entre 75 y 85 grados. El agua hirviendo raja la madera y quema la yerba.
  • Vacialo siempre después de usarlo. La yerba mojada adentro es lo que genera hongos.
  • Secalo boca abajo, al aire. Nunca guardes un mate húmedo en un cajón cerrado.
  • Nada de detergente ni lavavajillas. El mate se enjuaga con agua y nada más.
  • El cuero se hidrata cada tanto con un paño apenas húmedo. Si se reseca mucho, un poco de crema neutra para cuero una vez al año.

Si le salieron hongos

Pasa, y tiene arreglo. Raspá bien el interior, dejalo secar al sol un día completo y volvé a curarlo desde cero. Si el olor persiste después de eso, el mate no se recupera.